domingo, 22 de julio de 2007

los domingos por la noche o las doce inocentes perversiones de mi vida.


1.1 Todas las cosas se parecen en sus lados más oscuros, todas las cosas se tropiezan y se dan topes de cabeza, todas las cosas sangran en las noches. Asi que perdoname pero te tengo unas ganas que me muero.

2.2 Señores acreedores cuelgenme rápido que me emputa esperar asi sea mi pena capital.

3.3 Estaba pensando en eso que no dijiste pero que me gusta pensar que si dijiste y tienes toda la razón.

4.4 Jenna Jameson y otras bellezas humedas discuten sobre política en una mesa de billar. Están desnudas.

5.5 Mi vida en este momento sin sentir absolutamente nada, me siento como un pez ahí por estar en un acuarío, si quiere mirar miré no haré nada que lo entretenga.

6.6 No confundir memoría con me moría. No confundir....

7.7 Señor inquilino le recordamos moderar el volumen de su vida, la bulla de sus ganas y pagar a tiempo la cuenta de la felicidad o se le cortarña el servicio. Maldito arrendatario de mi vida , no se cansa.

8.8 NO SIENTO NADA, NADA DE NADA DE NADA, DE NADA. mierda.

9.9 te miro no mirar y te juro que si fueramos ciegos te violaría despacio.

10.10 ( shhhhh, han llegado las visitas y no caerán en la trampa) Lo siento yo no soy asi.

11.11 Señor Vila Matas un consejo, deje a un lado todo eso y dibuje algo, sería divertido verlo.

12.12 tengo un cuerpo que cualquier podría resistirse a mirar desnudo, desculpe señorita Sontang pero el deseo es complicado solo química.

viernes, 20 de julio de 2007

todo lo inconcluso se cae de rodillas

Como si no fuera a terminar nunca paso por tu frente dos dedos regordetes y manchados.
como si esto importara lo suficiente hago de mi vida un escenario decorado y raro, y no espero que lo entiendas,
ni tu ni nadie. Lo lleno de rayones en sus esquinas, manchas, y gotitas de liquidos espesos y pelos y poemas de borrachines pendejos... y te traigo a todo esto para que no notes que mi vida es tan simple y obediente que podría espantarte la idea de que solo por eso puedo no sentir absolutamente nada.

Ni siquiera me duele no sentir nada.

Punto aparte.

viernes, 13 de julio de 2007

Los que se quedan.

Los que se quedan limpian la casa desde temprano, recogen el desorden y se burlan de las quemadas de cigarrillo en las cortinas, cuidan de no cortarse con los vidrios y juegan a mezclar los sobrados a medias de tragos pasados y calientes.

Los que se quedan bailotean en la despedida de los que se van, unos entran y otros salen, cierran la puerta despacio, temen despertarlos.

Un día me quedo otro me voy, prometo dejarte una nota. Un beso , y te lo juro que si supiera tocar algún instrumento te dejaba una canción.

martes, 10 de julio de 2007

El sabor de cuando se acaban las cosas.

A oscar.

Como víctimas de una travesura infantil se nos acaban las cosas cuando estaban a punto de arrancarnos la mayor sonrisa, atónitos gritamos como locos cuando todo ha quedado en silencio y sentimos verguenza, Tranquila verguenza.
Tocamos el pelo de los presentes sin que lo noten y nos vamos de puntitas a otro lugar, si tan solo nos dieran cinco minutos más para memorizarlo todo como una tarea de cálculo, escribirnos en la muñeca las instrucciones de todo esto.

Se pasea en nuestras manos el sabor dulzón, la última caricia, la última palabra, la última sonrisa. Serían más justas las cosas si también recordarmos lo primero, pero lo último cuando el telón ha caido, cuando de repente nos piden que abandonemos el lugar y las señoras de limpieza hacen lo suyo, cuando contamos la basurita ajena y nos reímos de lo que no vemos.

Y de todo esto se trata, el sabor de las cosas cuando no las vemos se parece al de cuando acaban las cosas y se parece a todos los sabores.

Algún día se apagará la luz de mis palabras y juro que tocaré su pelo con tanta fuerza que nunca olvidarán, porque simplemente yo no olvido.

El sabor de cuando acaban las cosas queda bailateando en nosotros, solo en nosotros.

miércoles, 4 de julio de 2007

Una carta para alguna de mis amantes.

Somos, tu y yo, el ruido de las cosas cuando nadie las escucha, un portazo que despierta a los vecinos, Somos y no fuimos y si la moneda cae en sello seremos. Una pequeña molestia en la garganta de un dios cualquiera, en un lugar cualquiera, llamémonos como nos llamemos. Una adivinanza a la que nadie presta atención, una carecía en el ombligo de una puta. Todo eso, pero somos, por lo menos.

Esperamos tranquilos un bus que nos lleve lejos de todo, de nuestras promesas. DE NUESTRAS PROMESAS. Tu duermes, yo cuido las maletas, las colillas a medio apagar descansan peligrosamente sobre nuestras cabezas, si tan solo supieras que podríamos morir en cualquier momento.

Esta es la mitad de las cosas, donde nos hemos estancado como un par de pendejos, jugando a las escondidas, aburriéndonos de nosotros mismos, viendo películas los domingos para asombrarnos de lo que otros si pueden contar.

¿Escuchas eso?, así suenan las cosas cuando nadie las escucha, así te paseas con mis ganas todavía.