Los que se quedan limpian la casa desde temprano, recogen el desorden y se burlan de las quemadas de cigarrillo en las cortinas, cuidan de no cortarse con los vidrios y juegan a mezclar los sobrados a medias de tragos pasados y calientes.
Los que se quedan bailotean en la despedida de los que se van, unos entran y otros salen, cierran la puerta despacio, temen despertarlos.
Un día me quedo otro me voy, prometo dejarte una nota. Un beso , y te lo juro que si supiera tocar algún instrumento te dejaba una canción.
viernes, 13 de julio de 2007
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